domingo, 16 de abril de 2017

Altimetría: El Violeo (por Brañes)

Perteneciente al concejo de Oviedo, y situada en la cara norte del Naranco, El Violeo es una subida clásica para los cicloturistas ovetenses. En los últimos años se ha hecho famosa gracias a ser utilizada por la Vuelta a Asturias, ya sea como previa al Naranco o como última subida antes de finalizar en Oviedo.
Estamos ante una subida corta, casi una cota, pero de dureza extrema. Tan sólo 2,2kms, pero con una media del 12% y rampas que alcanzan el 23%.
El comienzo de la subida, situado en el pueblo de Brañes, es demoledor, con rampas que llegan al 17%. Después la pendiente bajará un momento por debajo del 10% y tras ese descanso apenas volverá a descender del doble dígito, encontrándonos con varias rampas que supera ampliamente el 15%.
El punto álgido de la subida será la rampa que da acceso al Violeo. Son unos 100m que alcanzan el 23%. Allí tendremos que apretar los dientes para poder superar la rampa.
Tras pasar el Violeo aún nos quedarán unos 200m para coronar, con otro pico al 17% que os dará la puntilla final.
Tras coronar, la carretera sigue ascendiendo suavemente a base de toboganes durante algo más de 1km.







martes, 4 de abril de 2017

Vuelta al Aramo - 3 de Abril de 2017

El macizo del Aramo es un mole rocosa situada en el centro de Asturias y orientada de norte a sur. Ninguna carretera atraviesa el macizo. Sólo dos llegan hasta lo alto de él y son dos verdaderos colosos: el Angliru y el Gamoniteiro.
Lo que si hay es multitud de maneras de rodearlo, pudiendo incluir subidas de todo tipo y dureza. Esta vez decidimos hacerlo por Dosango desde Argame, la Cobertoria por Cortes y Viapará, para un total de 110kms y 2600m de desnivel.



Salimos de Oviedo Carlos, Luis, Roberto y yo rumbo a Argame. Allí, tras unos kilómetros cómodos, comenzamos la subida a Dosango por los Alfilorios.


Hasta el embalse tenemos unos 4kms bastante duros, en torno al 8%. Pero con las piernas frescas y entre amenas conversaciones, pasan volando.


La primavera ya se ha instalado por estas tierras y todo luce con un verde espectacular. 



Los últimos kilómetros de la subida a Dosango son muy cómodos


Llegamos a Dosango y afrontamos la bajada. Aunque hay un duro repecho intercalado ideal para posturear...o algo parecido, jaja.


El premio por subir ese duro repecho es el de disfrutar de unas vistas brutales de la Cruz de Linares. Pero también podemos ver la terrible capa de contaminación que cubre la zona central asturiana.


Bajamos pro el Tenebredo hacia Proaza y allí nos juntamos con Estrada. Por delante tenemos unos 20kms de falso llano remontando el valle hasta Quirós.


El terreno es pestoso, pero es tan bonito que los kilómetros pasan volando.


Por el camino pasamos al lado de la iglesia románica de San Pedro de Arrojo.


Paramos en Barzana a reponer fuerzas tomando un café y algo de bollería ya que un kilómetro después comenzamos la subida a la Cobertoria.
La vertiente de Cortes es la que tiene pendientes más suaves de todas las vertientes de la Cobertoria. A cambio supera los 20kms de longitud.


Los primeros kilómetros son muy suaves, apenas un falso llano. Aunque encontramos algún repecho que supera ampliamente el 10%.


Antes de llegar a Cortes tenemos dos kms muy duros, con pendientes constantes por encima del 10%.Además el calor aprieta bastante y endurece aún más la subida.


Llegamos a Cortes, a los pies de Peña Rueda, y finalizamos la primera parte de la subida. Ahora afrontaremos una vertiginosa bajada para cambiar de ladera y proseguir con la ascensión.


Tras cambiar de ladera la carretera se estrecha hasta ser de un solo carril. La pendiente se va a quedar en torno al 4-5% con alguna rampa dura intercalada.


La primera parte de la subida atraviesa un tupido bosque y es muy cerrada. Esta segunda parte, excepto alguna zona puntual, es muy abierta y nos deja vistas preciosas de las Ubiñas, Peña Rueda, Gamoniteiro, Aramo, el valle de Quiros...





Subo charlando con Roberto y los kilómetros pasan volando. Cada vez me gusta más esta subida.





Subimos a muy buen ritmo y pese a ello llego a la cima con fuerzas para meter plato al coronar y dar un poco de espectáculo, jaja.





Comenzamos a bajar la Cobertoria con alguna vaca descarriada. Al llegar al cruce del Cuchu Puercu nos desviamos y nos metemos de lleno en rampas que ronda el 15%.
Al pasar de un -15% a un 15% hay varias salidas de cadena, incluida la de un servidor, que cortan toda la inercia que se tenía de la bajada. Así que no queda otra que dar unos buenos chepazos para llegar hasta la cima de este duro kilómetro.


Bajamos por el Cuchu Puercu hacia el Cordal, La carretera está fatal y hay que bajar con muchísimo cuidado. No podemos apenas disfrutar de las guapas vistas que hay del valle de Muñón.


Llegamos a la carretera del Cordal y toca esprintar por los puntos de la montaña, jaja.




Desde el Cordal bajamos hacia Riosa. La carretera está mal, aunque no tanto como la del Cuchu Puercu.




En La Vega nos desviamos hacia Viapará. El Angliru lo dejamos para otro día, a poder ser este año. Habrá que venir un día a homenajear a la kunda del cartel...


La subida a Viapará casi siempre se desprecia. Comparada con la parte dura del Angliru se queda en una tachuela, pero sola es una subida de casi 5kms a casi el 9% de media.



El sol nos aprieta bien y subimos bastante alegres. El calentón es importante pero disfruto de la belleza de esta subida con cada pedalada. Hacia 4 años que nos subía por aquí y no recordaba lo bonita que es esta ascensión.


Coronamos Viapará y bajamos hacia Morcín, de nuevo por una carretera en un estado lamentable.



La entrada a Oviedo la hago pro el Condado y La Manjoya, que como siempre, a estas alturas de la ruta, parecen el Tourmalet y el Aubisque, jaja.


Gran ruta, pero como siempre, lo mejor es la compañía. Así da gusto dar pedales.




domingo, 2 de abril de 2017

Bandujo - 29 de Marzo de 2017

Bandujo es una de las subidas más bonitas y duras de la zona central de Asturias. Siempre merece la pena visitarla, y el pasado jueves lo hicimos dentro de una ruta de 72 kms y 1800m de desnivel, con la subida al Tenebredo por Lavares como calentamiento.



Salimos de Oviedo Carlos, Luis, Roberto y yo rumbo al Caleyo. De allí iremos a Puerto y comenzaremos la subida a esta vertiente del Tenebredo. Es mucho más cómoda que la otra vertiente, pero aún así tiene bastante dureza, sobre todo en sus dos primeros kilómetros que tienen una media cercana al 10%.



La temperatura es fresca pero se ve que va a hacer calor al mediodía. Antes de llegar a Lavares podemos ver a nuestra izquierda La Mostayal y el Torreón de Peñerudes.


La zona intermedia es muy cómoda y pronto vemos la cima al fondo. Mientras dejamos a nuestra izquierda el bonito pueblo de Lavares.




Sin mayor problema coronamos el Tenebredo y comenzamos el vertiginoso descenso hacia Proaza. El café nos espera.


Salimos de Proaza y tras 1km encontramos el desvío que nos llevará a Bandujo. El primer kilómetro es compartido con la subida a la Cruz de Linares. Y además este kilómetro es durísimo. La pendiente supera siempre el doble dígito y nos deja claro que vamos a tener que sufrir mucho durante la subida.


Por suerte la subida tiene varios descansos. Alguno de ellos es amplio y podemos coger aire. Además la subida es tan guapa y hay tantos rincones bonitos, que los metros pasan volando y se sufre mucho menos.




A más altura, mejores vistas. Además el sol ya nos calienta bien, incluso a veces demasiado.



Tras pasar el último descanso, un brutal descenso que costará un huevo subir a la vuelta, nos encontramos unas vistas brutales del valle. Pero también llegamos a la zona más dura de la ascensión con 500m al 15% de media.






Tras esos 500m brutales la pendiente desciende hasta un "cómodo" 11% que nos acompañará hasta coronar.
Además han talado parte del pinar que había cerca de la cima y el sol nos da de lleno. Empiezo a notar el motor recalentado, jaja.





Corono con un gesto de OK, pero en realidad estoy escojonado, jaja.



Si se sube a Bandujo hay que bajar hasta el pueblo. Las vistas que hay allí son brutales.






Lo malo es que después hay que volver a subir al collado y tenemos un par de kilómetros duros, con un kilómetro final que no baja del 12%. Por suerte sobra el buen humor en la grupeta y así todo es mucho más fácil.



Después nos espera otro repecho muy duro, con rampas sostenidas al 15-16%. La bajada de Bandujo es casi tan dura como la subida, jaja.


En el cruce con la Cruz de Linares Luis y yo seguimos hacia Oviedo y Carlos y Roberto deciden ir a conocer la Cruz de Linares.
La vuelta es cómoda, pero con cierto "picorcillo" en las piernas tras la ruta del día anterior y la dura subida a Bandujo.


Siempre merece la pena acercarse a Bandujo, y más con esta magnífica compañía.



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...